Las interpretaciones y su poder transformador en mí
- 28 nov 2022
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Actualizado: 29 nov 2022
He estado reflexionando acerca de la importancia que tienen los cuentos que me cuento, preguntándome, por ejemplo, ¿cuáles son las interpretaciones que hago hoy de mí misma? he ido pasando por diferentes dominios de mi vida, sin terminar, sin una respuesta, solo mirando y preguntándome, sobre el dominio del amor; del trabajo; de la autorrealización; de mis relaciones, de la sexualidad; de las religiones; de mi mundo social; acerca de mi familia, sobre el concepto de esta misma; la relación con mi cuerpo; mi pasado, y finalmente con qué “lentes” estoy mirando el mundo y a mí hoy… ¿tengo un rol? ¿qué estoy aprendiendo?... podría seguir haciendo miles de preguntas, sin embargo, en lo que me quiero centrar es ¿qué hace que revisar mis narrativas sea tan importante?, ¿de dónde vienen estas narrativas, cuentos, o interpretaciones? ¿qué poder tienen?.
Partamos por el origen, ¿qué hace que estas surjan? Es inherente al ser humano dar significado a nuestra experiencia, a lo que vivimos; vemos; sentimos; y escuchamos, desde esta vamos dándole sentido, y esto lo hacemos a través de nuestras interpretaciones, juicios que realizamos sobre aquello que nos pasa, y nuestro entorno. Ahora mismo al hilar las palabras que estas leyendo, estas interpretando lo que lees… y vale la pena preguntarnos ¿de dónde surgen estas interpretaciones? ¿Estaré interpretando lo mismo que otra persona?.
Cuando nacemos llegamos a un determinado lugar, ¿lo elegimos o no? Eso da para otra reflexión acerca de nuestra fe, que también tiene su devenir a partir de nuestra experiencia, narrativas y sistema en el que vivimos. Pero más allá de eso, cuál es aquel lugar al que llegamos, qué características lo determinan. La respuesta que se devela es que llegamos a un sistema, si lo miramos de manera general, desde lo micro a lo macro, nacemos y nos desarrollamos en una determinada familia, nos relacionamos y sociabilizamos con personas que nos topamos en las instituciones u organizaciones que participamos, ya sea jardines, colegios, grupo religioso, talleres que participamos, y hoy con un mundo globalizado y tecnológico tenemos acceso a hacerlo más allá de un encuentro físico. Nacemos en un país determinado, nos envolvemos de su cultura, su lenguaje, llegamos a ciertos ritos y creencias que están plasmado en sus tradiciones, y en cómo ella se ha ido conformando. Por tanto, nos vamos construyendo y aprendiendo, alimentándonos de este sistema que nos envuelve, me pregunto ¿cómo es que entonces pensamos que el otro tiene que pensar igual a mí?.
La importancia de mirar mis interpretaciones, recae en poder reencontrarme con el origen de porqué veo el mundo como lo veo. ¿Cuál es poder de esto? Es que a partir de esto puedo empezar a elegir, ya no es “transparente”, me da la capacidad de revisar-me. Por ejemplo: qué creencias hoy me están limitando, ¿qué interpretaciones que hago frente a hechos, me cierran posibilidades o no me siento satisfecha? Es un camino que me permite empezar a encontrar mi propia voz, y soltar aquello que no me está haciendo sentido o me está limitando a estar en paz y lograr lo que quiero.
“Cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.” Viktor Frankl
Ir al origen a mi pasado me permite acceder al presente, a comprender cómo veo el mundo hoy, y a la vez proyectarme hacia el futuro, mirando mis interpretaciones, y ampliando mi poder de acción, y así permitirme transformarme y preguntarme, ¿qué me está impidiendo ver el muro como puerta?.
Mi invitación para empezar a visualizar esa puerta, es darle poder al lenguaje, y concebirlo como un generador de realidad, no como un mero descriptor del mundo, sino que otorgarle el poder de crear nuevos mundos. Nuevas posibilidades y realidades emergen, cuando por ejemplo, declaro “basta, hoy empezaré a cuidarme”, o cuando le pido ayuda a alguien, o cuando prometo algo, incluso cuando me ofrezco para hacer algo, desde acá podríamos reafirmar y decir entonces que el lenguaje también es acción.
Los hechos que ocurrieron no podemos cambiarlos, pero si podemos cambiar las interpretaciones que hacemos de ellos. Como dije anteriormente, estas nos pueden abrir o cerrar nuestras posibilidades de acción, por lo tanto nos dan o nos quitan poder. Y es aquí donde reside el poder de nuestras narrativas, de esos cuentos que nos contamos, de los juicios que hacemos sobre lo que nos sucede. El ser capaz de revisarlo es desafiante, incluso diría que solo para “valientes”, pero el transitarlo te permite transformarte, y conectar con tu autenticidad, ampliando tu poder de acción, y bienestar.
Te dejo nuevamente esta pregunta re planteada, ¿qué creencias hoy me están impidiendo ver el muro como puerta?.
Con cariño
F




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